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Tuesday, May 31, 2011

LXXI El Recinto del Huizachtecatl


El conde hojea con sumo cuidado el incunable de la Metamorfosis de Ovidio que el arzobispo Santa Cruz de Puebla le ha hecho llegar.  Sus dedos tocan con suavidad el pergamino iluminado y escrito en árabe medieval.  Sus autores, piensa, tal vez hayan sido los sabios al servicio del rey Alfonso el Sabio de Castilla.  Una nostalgia profunda lo invade al examinar el texto y sus descripciones de la Arcadia de los griegos.

Monday, May 30, 2011

LXXII. Los Piratas

Del libro de Pedro de Santa Cruz


Donde se le explica a Sancho las bondades de unirse a los depredadores del mar océano.


El capitán corsario ordeno transferir a la tripulación y a los pasajeros de la Remedios a una nave pirata que se acercó.  Yo y Sancho parecíamos condenados a ser hacinados en la sentina del buque pirata, junto con el resto de los pasajeros.


Sin embargo, dos hombres, uno un tuerto y el otro un fulano con los dos ojos muy juntos, me señalaron y le murmuraron algo al capitán pirata.  Acto seguido, un negro gigantesco me tomo del brazo.

Sunday, May 29, 2011

LXXIII La Hambruna


Donde Sancho, cual es propio de los escuderos y enanos al servicio de caballeros andantes, recibe el encargo de llevar noticias de las hazañas del moro y tesoros de gran valor que ha obtenido para depositarlos a los pies de la reina doña María Luisa.


Cd. de Méjico - 1683


La monja tenia ojos penetrantes.


--¿Decís que os manda Bernoulli?

Saturday, May 28, 2011

LXXIV Maniobras Guerreras



Donde el rey coyote y el virrey se aprestan a presentar batalla

Afirman los eruditos que no hay razón por la cual los hombres recuerden el pasado y no el futuro.  Y que los resabios de la memoria de este reviven al oír o presenciar eventos que lo portentan.  Ni vos, Lorenzo Ixtlilxochitl, ni su servidor sabemos lo suficiente de estos menesteres para discutir con los doctores sobre el tema.  Solo conocéis las consejas de vuestros viejos y os guiais por estas en la medida de vuestras posibilidades.  Y cierto que tampoco hay certeza que esas consejas sean infalibles.  Si así lo fueran los hombres que las siguieran al pie de la letra lo serian igual de infalibles.  Y solo los necios sufrirían y el azar no tendría injerencia en los menesteres de los hombres.


Tuesday, May 24, 2011

LXXV El Asalto al Santo Oficio



Donde Lorenzo lamenta no poner unos versos en el papel.

Estáis que no os caliente ni el sol, Lorenzo, muy, como diríais, enchilado.  Esa noche habéis compuesto vuestro poema de muerte.  Vamos, la inspiración os vino en la noche, de la nada, a pesar que nunca habíais sido dado a hilvanar letras.  Tal vez haya sido los años que habíais estado al servicio de Sor Juana que os afectaron.  Y si, las letras fluyeron y fluyeron, ayudadas, tal vez, por el vaso de mezcal que os acompañaba.  Y juráis que hasta vuestro ancestro, el rey coyote Netzahualcoyotl, hubiera aplaudido vuestros versos.  Pero, ¡ay! cuando vuestra mano se poso sobre la el papel, con la pluma presta, fue que se os interrumpió vuestro insomnio y os avisaron, ¡maldita sea!, que las carretas y los macehuales habían llegado.

Monday, May 23, 2011

LXXVI Carta del Obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz, a Sor Juana Inés de la Cruz


Donde se discute la suerte del moro

Mayo de 1685

Hija, me dio gran gusto saber que vos y vuestras hermanas habéis sorteado con éxito el temporal que azoto esta tierra.  Me temo que aquí hubo mucho sufrimiento y mortandad, razón por la cual no es sino hasta ahora que puedo escribiros estas líneas. 

Los indios bajaron hambrientos de la sierra pero en todo el valle de Puebla era imposible encontrar una fanega de maíz.  El chahuistle nos pego muy duro.  El caso es que la hambruna nos causo miles de muertos y tremendo sufrimiento.

A diferencia del valle de México no hubo en estos lares agitación social contra la corona.  Creo que esto fue porque el gobernador y tu servidor hicimos todo lo posible para aliviar el sufrimiento del pueblo.  Yo con gusto abrí las arcas de la iglesia e hice traer un tren de víveres desde Veracruz, donde no parece que pego tan fuerte la plaga.  El pueblo recuerda esos gestos y no hubo tumulto alguno. 

Friday, May 20, 2011

LXXVII Los Hongos de don José Antonio


Donde la predicción de un brujo de los Tuxtlas se hace realidad

Del Libro de Pedro Santa Cruz

Encuentrome juzgado y  sentenciado por el Tribunal del Santo Oficio por los delitos de herejía, necromancia, y rebeldía, cargos que acepto.  Y este Santo Tribunal, asentado aquí en la Nueva España, esta compuesto por santos varones dominicos, insobornables, inflexibles, e inmisericordes.  La Inquisición ha dispuesto mi entrega a la justicia seglar para proceder a mi castigo.  En dos días, el domingo, se me exhibirá en la plaza mayor de esta antaño Gran Tenochtitlan y hoy muy noble y señorial Ciudad de Méjico, vestido con sambenito y portando una veladora, y se procederá a quemarme vivo en castigo a mis pecados.


Friday, May 13, 2011

LXXVIII Epilogo Uno - La Carta del Virrey


Nueva España, 1714

Don Jose Antonio Pavon sobrevivio a su experiencia con los hongos y, para su grata sorpresa, un buen dia recibió esta carta que venia desde la Ciudad de Mexico.

Carta del Virrey don Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares, marques de Valdefuentes.

Estimado don José Antonio Pavon,
Santiago Tuxtla, en la provincia de la Vera Cruz

Nos es grato enterarnos que vuecencia se encuentra en franca recuperación y damos nota de los achaques y dolores que habéis sufrido en nuestro servicio.  También os queremos agradecer las cajas de deliciosos y aromáticos puros que nos habéis mandado desde las fábricas de San Andrés.  

Acusamos recibo de vuestra solicitud de retiraros de nuestro servicio y de asentar plaza en esa población.  Hemos dado instrucciones a nuestro secretario de que se os coronen vuestros años de servicio con una indemnización justa en reconocimiento a vuestra fidelidad y celo.  

También reconocemos  la conveniencia de que nuestro gobierno cuente con una presencia permanente en esa comarca de los Tustlas.  Dado que habéis decidido retiraros del servicio activo, es sin embargo nuestro gran placer el nombraros gobernador vitalicio y representante nuestro ante los pueblos de ese macizo montañoso, servicio que no dudamos cumpliréis cabalmente como indica vuestra trayectoria.  

Por ultimo, he hecho llegar vuestra solicitud, con nuestro aval, al señor arzobispo de que os mande “un cura joven, paciente, de mente abierta, vigoroso, y capaz de adaptarse a los calores y achaques que estas tierras inducen”.  

Nosotros, don Fernando de Alencastre Noroña y Silva

Por Gracia de Dios y del Rey, Virrey de la Nueva España, Duque de Linares y Marques de Valdefuentes

Thursday, May 12, 2011

LXXIX Epilogo Dos – El Cortejo Fúnebre


Y mantenedme en vuestra gracia, para impetrarme la divina, de que os conceda el Señor muchos aumentos y os guarde, como le suplico y he menester. De este convento de N. Padre San Jerónimo de Méjico, a primero día del mes de marzo de mil seiscientos y noventa y un años. B. V. M. vuestra más favorecida - Juana Inés de la Cruz

Los peninsulares insisten en escribir “Méjico” con jota mas los mexicanos insisten se haga con la equis pues, afirman, asi se manifiesta con mas evidencia su cruz.  Las hambrunas y guerras y asaltos de piratas eran el pan de cada día de los pobladores.  Y a estas tribulaciones se unían los tributos y alcabalas que imponía la corona y la continua vigilancia que hacia la inquisición sobre los habitantes.

En la primavera de 1695 la cruz se hizo muy pesada.  Se desato una epidemia de tifo.  Este castigo con especial saña al convento de las jerónimas.  Incluso el confesor designado, el padre Núñez de Miranda, falleció (pocos le lloraron).  Y de cada diez monjas nueve fallecieron.  Sor Juana , que entonces tenia 43 años, se ofreció a cuidar a las enfermas.  Fue inevitable que también se contagiara.  En la madrugada del 17 de abril la hija de Apolo falleció.

Sunday, May 1, 2011

LXXX Epilogo Tres – Carta del Barón Alejandro de Humboldt a Karl Friedich Gauss


Donde se discuten algunos menesteres que se han aludido en estos textos

Cuba, 1804

Querido Karl,

Os escribo desde Cuba de donde partiremos en unas cuantas semanas mas habiendo concluido nuestra travesía a través del nuevo mundo.  

Aimé Bonpland os manda saludos mas ahorita se encuentra muy enfermo pues dilatamos en exceso en Veracruz pues los vientos nos eran contrarios y creo que ahí lo pico un bicho de tierra caliente.  No es grave la cosa, os lo aseguro, solo que se siente impotente de tenerse en pie y todo el cuerpo le duele.  El medico ha ordenado reposo absoluto, elixir de cinchona, y sangrado .  Esto ultimo se nos hizo contraproducente y hasta algo medieval pero si aceptamos su sugerencia de dilatar aquí unas semanas mientras Aimé se repone.

(Aquí la carta deja de escribirse en alemán y se torna al griego, tal vez para asegurar que nadie que la intercepte la entienda.)

Acerca del asunto que la orden me encargo, poco tiempo tuve de investigar pero la huella de la hermandad blanca persiste, como os detallare a continuación.  

Tuve la gran fortuna de encontrar a un compatriota, Heinrich Martin, que ha entrado al servicio del virrey y es su astrónomo real.  Don Enrico, como es conocido, es un erudito y absolutamente leal a España.  Me proporciono escoltas y guías y visite la obra que construye en un lugar llamado Nochistongo.

Los españoles, ante las continuas inundaciones de la capital, que, recordarais, fue construida por los indígenas en el lecho del gran lago que todavía se alcanza a ver, decidieron francamente hacerle la guerra a este.  Para tal efecto don Enrico concibió abrir un gran canal a tajo abierto en ese lugar Nochistongo de tal manera que se fuera drenando el valle de México.

La obra si es, como os imaginareis, titánica y digna de romanos pues involucra cortes a través de varios cerros.  Estos son, me cerciore, edificios volcánicos de diversos y durísimos basaltos. Hete entonces que la labor ha sido durísima pues la únicas herramientas disponibles son palas y picos.

Francamente, Bompland y tu servidor nos escandalizamos al ver las condiciones de trabajo.  Los indígenas de los pueblos alrededor son obligados por la corona a proveer trabajadores para la obra.  Estos pueblos se rigen por el sistema de usos y costumbres que ha reconocido la corona.  Es decir, tienen sus propios reyes que ellos llaman caciques.  Pues bien, estos por lo general son venales y reciben cochupo de la corona para forzar a sus súbditos a trabajar gratuitamente en la obra, sistema que ellos llaman el tequio.

Los infelices indígenas trabajan en algunos casos de sol a sol bajo el látigo de los segundos del cacique.  Los accidentes y las muertes son frecuentes como os imaginaras.  En algunos casos los vide trabajar en las paredes del gran tajo (es en verdad una obra imponente) sostenidos tan solo por unas cuerdas precarias.  Mas como las lluvias son frecuentes es común que de pronto sorprenda a estos obreros una creciente súbita que los arrastra a la muerte.

Por supuesto que hice las protestas del caso, especialmente por el hecho de que don Enrico es compatriota y le había agarrado confianza.  Mas este me advirtió en términos que no dejaban lugar a duda que no me involucrara en estos asuntos.  La corona y estos caciques aparentemente se han confabulado en la explotación de los naturales.  Si esta situación continua de esta manera, Karl, vaticino que en un futuro próximo la Nueva España sera testiga de un levantamiento  indígena gestado por la explotación que permite la corona.

Pero, bien, tomamos la advertencia de don Enrico a pecho pues hemos aprendido a tener prudencia en nuestros viajes y ya conocemos como se cuecen las habas en los dominios americanos del rey de España.  Tuvimos entonces la fortuna de ser recibidos en la Real y Pontificia Universidad de Mejico y es ahí donde la huella de la hermandad se nos hizo evidente. 

Aparentemente los naturales de la Nueva España tienen un gran entusiasmo por las observaciones celestiales.  El virrey y la universidad han mandado varias expediciones a tomar observaciones, incluso a las Californias.  Los instrumentos con que cuentan son de lo mas moderno, bien traídos de Europa o manufacturados en la colonia.  

En el curso de mis intercambios mencione el descubrimiento que hizo Sir William Herschel en Inglaterra de Urano.  Os acordarais la historia apócrifa que circulaba entre los británicos que Sir William se había basado en un cuadernillo que la nuestra orden le había hecho llegar con la predicción de donde se encontraría este planeta en el año de 1781.  Los archivos que cuento de la orden no proporcionan tal evidencia del cuadernillo.  Sin embargo, mi antecesor me confió que si existía tal cuadernillo y que fue Bernoulli, uno de los gran maestres de la orden, el que lo recibió desde, asómbrate, ¡la Nueva España!  De ahí la obsesión que hemos tenido en la orden de restablecer contacto con esta legendaria hermandad blanca.

No deseo menospreciar la labor de Sir William, que es, después de todo, miembro también de la orden.  Por lo tanto os confió esto a vuestra discreción.  Vos, como compatriota teuton y Bompland, como buen francés, saben lo tercos que pueden ser los hijos de Albión y dudo que aceptarían que Urano era conocido desde tiempos pretéritos en la Nueva España.

Tal me lo afirmaron con gran insistencia los mejicanos en la universidad y hasta mencionaron que el anuncio del descubrimiento de Urano fue motivo de burla y de chanza pues ellos lo habían estado observando ya por generaciones.  E incluso me mostraron tablas detalladas de las observaciones del paso de este.  Aquí los astrónomos lo conocen por “Rahu”, lo cual me sorprende pues tengo entendido que es una palabra hindu.  Ninguno me supo explicar porque o quien le dio ese nombre.  

Cuando cuestione a los mejicanos sobre por que el anuncio no se había difundido a Europa ellos me explicaron, en privado, que por varias generaciones lo habían estado manifestando a los astrónomos de España mas hubo ahí igual de tozudez en admitir que la Nueva España había sido pionera en esto.  En justicia, el presente rey, don Carlos IV, ha seguido una política mas abierta y el intercambio comercial e intelectual con la América española permite ya este tipo de intercambios.   No creo que hubiera podido hacer mis viajes apenas unas generaciones antes.

Así pues, Karl, siento deciros que no, no encontré a la hermandad indígena que ha sido motivo de tanta conjetura entre nosotros.  Seguro fueron quemados por la Inquisición o bien desaparecieron.  Visite si, el convento de las jerónimas en la capital mas no hay en él nada extraordinario y nadie me dio razón de que una Sor Hipatia haya vivido ahí.

Tu hermano,

Alejandro, Baron de Humboldt

FIN